Sin red





La soledad le impulsaba a levantar el pulgar a los viandantes con la esperanza, no, el anhelo de que le devolvieran aquel gesto fálico; tras once horas de desconexión, publicó en la orilla del océano su estado final: «anónimo».



Comentarios

  1. El que está solo es porque quiere, habiendo tantas posibilidades de quedar con la gente que quieres. Si llega a poner el dedo índice, igual le cae un "donete".

    Un abrazo.

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    Respuestas
    1. Y si llega a poner el corazón, le cae un mamporro. X-D
      Sin duda tienes razón. Las redes sociales existen desde hace siglos; en este caso, el, o la, protagonista se encuentra ante una sociedad paradójica donde la gente lo da todo en su vida virtual y nada en la real, ni siquiera la réplica a un simple saludo. Las redes virtuales rompen la mordaza del miedo, y no siempre es para bien.

      Un abrazo.

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